Mejorar la experiencia del huésped no es siempre cuestión de presupuesto. Muchas veces son pequeños detalles los que convierten una estancia correcta en una excepcional.
Antes de la llegada
- Mensaje de confirmación claro con check-in, dirección y persona de contacto.
- Recordatorio el día anterior con la información imprescindible.
Al llegar
- Acceso sencillo a la información del alojamiento, idealmente vía QR.
- Wifi visible desde el primer momento.
- Un pequeño detalle de bienvenida: una nota, fruta local, una botella de agua.
Durante la estancia
- Información sobre el entorno: restaurantes, playas, mercados, rutas.
- Manuales claros de los electrodomésticos.
- Disponibilidad para resolver dudas, sin invadir.
En el check-out
- Instrucciones claras sobre llaves, basura y horario.
- Un mensaje de agradecimiento.
- Invitación a dejar reseña.
La clave es anticiparse: la mayoría de las dudas y reseñas negativas vienen de falta de información, no de problemas reales del alojamiento.